El Irish Fleadh de Cáceres reunía a 200 músicos

La XV edición del Festival Irish Fleadh de Cáceres ha reunido a unos doscientos músicos de diversas nacionalidades y ha mantenido cifras similares de afluencia al año anterior, unas diez mil personas, pese a la lluvia que obligó a suspender los conciertos del viernes.

El certamen, celebrado el pasado fin de semana, ha apostado este año por la internacionalización con músicos tradicionales de folk irlandés, pero también bandas emergentes e históricas de la música celta de Estados Unidos y España.

Ello provocó que el sábado, día grande del certamen, y el domingo, durante la session de despedida en el Arco de la Estrella, se reunieran doscientos músicos para brindar una actuación multitudinaria.

Las sinergias que genera el festival entre los distintos músicos que participan se evidenciaron, por ejemplo, en el concierto conjunto que ofrecieron dos de los mitos del folk irlandés: Paddy Keenan y Alan Burke, quienes colgaron el cartel de «no hay entradas» en el Gran Teatro.

Keenan, uno de los mejores «uilleann pipe» del mundo, volvió a subirse el sábado al Escenario O’hara’s en Santa María, donde se unió al grupo Kíla, que puso el broche de oro a los conciertos con un potente directo, después de una jornada maratoniana en la que se reubicaron los conciertos de Stolen Notes y The Friel Sisters, suspendidos el día anterior por las precipitaciones.

Pese a la lluvia, que restó público en la jornada del viernes, el festival ha conseguido mantener las cifras de asistencia, gracias al lleno del jueves en el concierto de Rare Folk.

«Es el segundo año que se amplían los conciertos al jueves y en esta edición esa jornada extra ya se ha consolidado», ha precisado a Efe la directora del certamen, Fernanda Valdés.

Así, el único festival irlandés en la Península Ibérica volvió a ofrecer lo mejor de la música popular irlandesa en su XV edición, con siete conciertos, uno más que el año pasado gracias a la entrada del patrocinio privado de la cerveza O’hara’s y de Liberbank.

Un patrocinio que la propia embajadora de Irlanda en España, Síle Maguire, subrayó durante la presentación del concierto de Keenan y Burke «por prestar apoyo a la cultura, al igual que las administraciones, y permitir que Cáceres se convierta en punto de encuentro único entre dos culturas».

Organizado por la asociación «El gato al agua», el festival se clausuró con una session de despedida en las escalinatas del Arco de la Estrella, que contó con todos los músicos invitados, y amateurs llegados de diversos puntos de España y gran participación por parte del público, que arroparon este ya tradicional evento a las puertas de la ciudad medieval.