Amaia Montero: «Nacidos para Creer es un striptease emocional»

Después de cuatro años, Amaia Montero (Irún, 1976) está de vuelta con su cuarto disco en solitario, Nacidos para creer (Sony Music, 2018), grabado en los Kensaltown Recording Studios de Londres de nuevo con el productor Martin Terefe y en el que ha colaborado con el escritor Benjamín Prado en la escritura de varias canciones, así como con el guitarrista Vicente Amigo.

«Martin es maravilloso, un productor muy creativo, y he tenido la inmensa suerte de contar con un genio como Vicente Amigo», destaca Montero a Europa Press, para luego deshacerse en elogios para Benjamín: «No nos conocíamos pero tuvimos una conexión espectacular desde el principio y ahora somos como primos. Es sumamente culto, interesante y brillante, trabajar con él ha sido de las mejores decisiones de mi carrera».

La artista guipuzcoana se refiere entonces a la temática de sus nuevas canciones asegurando que tienen «mucha verdad y mucha poesía», al tiempo que asegura que todos sus discos son «autobiográficos, como fotografías». Y aprovecha para apuntar que disfruta de su momento actual porque «a partir de los cuarenta empieza una etapa interesante y maravillosa porque sabes tanto que quitas importancia a las cosas que no la tienen».

Esta última afirmación hila directamente con la canción que da título al álbum, Nacidos para Creer, que «es un striptease emocional» en la que dice «verdades como puños» y cuya letra dice así: «Hay quien encuentra raro que a los cuarenta no esté casada, pocos me han desnudado, muchos me hacen la cama. Otros juran que bebo y que en persona no valgo nada, que hace dos o tres tallas que no entro en mis vaqueros. Y a veces me dan ganas de volverme y decir ¡si tú no sabes nada de mí!»

Toda una autoafirmación y un «ajuste de cuentas», según destaca, «dejando claro que hay cosas» que le «hicieron daño en su momento» pero ya no le «importan». «Es algo con lo que todos nos podemos sentir identificados, en el estribillo digo eso de ‘quién te dio vela en este entierro y a cuánto vendes tú la verdad si no sabes nada de mí’. Hablar es gratis y se habla mucho», subraya.

Por eso, asegura que tal vez desde que cumplió los cuarenta, ahora hay cosas de las que ya va «pasando» para «quedarse con lo importante y con la gente» que está a su lado «de verdad». Y tras un instante de reflexión, aún lanza: «Sigue sin verse bien que una chica no se haya casado a los cuarenta. Pero un chico que esté igual es el soltero de oro y se le llama campeón y muchas tonterías. Sabe Dios que siendo sospechosa una mujer que no se ha casado a los cuarenta».

Admite en este punto que la canción Nacidos para creer tiene «un punto feminista», aunque ella empieza hablando de sí misma para hombres y mujeres. «En el pasado a mí me ha caído por todos los lados y llega un momento en el que no te puedes disgustar por esas cosas», señala, para acto seguido sentenciar que «estamos en una época demasiado disparatada» en la que hemos pasado «de la libertad al libertinaje».