“No volver a Mérida hubiese sido para matarnos, está siendo uno de los mejores conciertos de mi gira”, así de contundente lo expresó ayer sobre el escenario en el concierto de Manuel Carrasco dentro del Stone & Music Festival de Mérida.

Se trata del tercer concierto del Festival que congregó a 15.000 personas, en lo que se ha convertido en el evento más multitudinario del año en Extremadura. Un éxito rotundo que hizo vibrar a los espectadores en las más de dos horas de concierto.

Desde que sonaron los primeros acordes de “Tambores de guerra” el público cantó y disfrutó de las canciones del álbum ‘Bailar el viento’. Este recopilatorio ha conseguido quíntuple disco de platino y  sonó junto a canciones tan populares de su discografía como “Ya no”, “Pequeña sonrisa sonora” y ”Uno por uno” .

El impresionante montaje de luces del escenario del Stone and Music Festival acompañó cada gesto y vitalidad del artista. El público  totalmente entregado cantó cada una de las canciones desde el principio hasta el final. 73 semanas entre los discos más vendidos de España se notaron en el nuevo récord del onubense, tras conseguir el concierto más multitudinario del año en la comunidad  extremeña.

El espectáculo estuvo cargado de mensajes de agradecimientos a la ciudad. “No dejes de soñar” fue uno de los temas elegidos como reclamo social y repulsa a la violencia machista pues lo dedicó  a todas las mujeres. Con “Sígueme” el artista subió al escenario a una de sus fans más pequeñas para tener sus minutos de gloria con el artista y a quien regaló su pandereta. Los 15.000 espectadores volvieron a escuchar de la voz del artista onubense la canción dedicada a Mérida, que en esta ocasión incluyó una referencia a la Feria que Mérida está viviendo.

Otro de los momentos más conmovedores de la noche y que contagió de magia a los asistentes fue el tema dedicado a la reciente paternidad del artista. El compositor consiguió emocionar un año más a miles de personas que despedían la velada tarareando uno de sus temas más emblemáticos, “Siendo uno mismo en cualquier parte”, con el que despidió un concierto que acabó coreando el público.